Con los bloques montarás la familia de patos y, con ayuda de las bases con ruedas, los unirás fácilmente en un tren móvil.
Ata el tren terminado a la cuerda y disfruta de un divertido juego de movimiento en casa y de viaje.
La construcción desarrolla la motricidad fina, la imaginación y la concentración; los niños también practican la coordinación y la paciencia.
Este colorido juego de construcción permite a los niños montar una adorable familia de patos y unirla en un tren que, gracias a las ruedas y a la cuerda, se puede tirar fácilmente. El juego desarrolla la destreza manual, la percepción espacial y el pensamiento lógico, y a la vez fomenta el juego independiente y creativo.
Las piezas encajan fácilmente, se sujetan bien e invitan a construir libremente otras formas. Los niños practicarán la coordinación ojo–mano, la paciencia y la capacidad de completar una tarea, desde la construcción hasta la alegría del movimiento con el tren terminado.