En el centro de la ranita hay un spinner con espejo y elementos de alto contraste que gira y suena al moverse: invita a seguirlo con la vista y desarrolla la vista y el oído.
Las asas naranjas y azules con suaves texturas masajean las encías y ayudan durante la salida de los dientes, a la vez que fomentan la percepción táctil.
La forma ergonómica y la construcción ligera facilitan el agarre y entrenan la coordinación mano-ojo y la motricidad fina.
Esta colorida ranita atrae a los niños desde los 3 meses gracias a sus colores de alto contraste, texturas seguras y una divertida bolita giratoria con espejo que suena al moverse. Las “patitas” ergonómicas funcionan como mordedor y, gracias a los patrones antideslizantes, se sostiene fácilmente incluso con manitas pequeñas.
El juguete favorece el desarrollo natural de los sentidos: tacto mediante distintas superficies, oído gracias al suave sonajero y vista por el alto contraste y los reflejos. Es ligero, resistente y fácil de limpiar: un compañero ideal en casa y de viaje.