El monito se mantiene en superficies metálicas, por lo que los niños pueden colocarlo en un radiador, una lámpara o una pizarra y crear sus propias escenas.
Buscar el lugar adecuado y colocar el monito desarrolla la imaginación, la coordinación y la paciencia.
No solo un juguete, sino también un bonito complemento que aporta color y diversión al interior.
El monito magnético es un juguete inteligente que permite a los niños descubrir el mundo de los imanes de forma divertida. Gracias a sus patitas magnéticas, se puede fijar a un radiador, una lámpara o cualquier superficie metálica, donde se convertirá en una decoración divertida y un compañero atractivo.
Fomenta la fantasía, la motricidad fina y conduce de manera natural al conocimiento de las propiedades magnéticas. Los niños pueden inventar escenas, crear pequeñas instalaciones “de monitos” y probar en qué lugares se quedará sujeto.