Colocar las piezas a través de obstáculos en las clavijas obliga a los niños a manipular las formas con precisión, fortaleciendo los dedos, la concentración y la coordinación ojo–mano.
Cinco formas diferentes en colores vivos ayudan a los niños a adquirir de manera natural conceptos geométricos básicos y a distinguir colores.
La fabricación de calidad en madera y los bordes suaves garantizan un uso seguro y duradero: un juguete que puede pasar de generación en generación.
El clasificador y rompecabezas de madera KRUZZEL es un inteligente juguete educativo para niños a partir de 2 años. Las piezas de colores con formas básicas —círculo, triángulo, cuadrado, rectángulo y pentágono— se colocan en clavijas con obstáculos, lo que motiva a los niños a manipularlas y a mover los dedos con precisión. El juego fomenta el reconocimiento de colores y formas, la paciencia y la memoria.
La madera es duradera y agradable al tacto, por lo que el juguete soporta el uso diario y sirve durante muchos años. Ideal como regalo para niños y niñas: una diversión que a la vez enseña y desarrolla.