La valla invisible eléctrica AG161 evita eficazmente que los perros salgan del área delimitada y, al mismo tiempo, les enseña a comportarse correctamente en el jardín. Con el cable incluido puedes crear cualquier bucle y ajustar con el transmisor el ancho de la zona de advertencia. Al acercarse al cable, el collar emite primero una señal acústica y, si se aproxima más, activa un impulso electrostático que disuade al perro de entrar en la zona prohibida.
La instalación no requiere herramientas especiales y lleva aproximadamente 20 minutos. El cable puede colocarse sobre el suelo, enterrarse o conducirse por vallas, árboles o muros. El paquete incluye banderines de señalización para marcar el trazado del cable y todos los accesorios necesarios. El dispositivo es seguro para animales y personas; no obstante, se recomienda usarlo en un entorno seco, ya que no es resistente al agua.
Importante: El dispositivo no es resistente al agua. No lo exponga al agua ni a la humedad. El sistema no es compatible con el collar adicional AG161A.