El electrolito es absorbido, lo que aumenta la seguridad y la vida útil en una amplia gama de aplicaciones.
Funcionamiento flexible, ideal tanto para carga cíclica como como fuente de energía de emergencia en caso de corte.
Garantiza una larga vida útil sin necesidad de mantenimiento, resistente a vibraciones y golpes.
La batería Green Cell utiliza tecnología AGM avanzada, donde el electrolito se absorbe en un separador de fibra de vidrio. Esta construcción elimina el riesgo de fugas y aumenta la seguridad al usarse en diferentes posiciones. Ofrece alta capacidad de corriente, mayor vida útil y uso seguro.
Es adecuada tanto para uso cíclico como para uso en flotación. En modo cíclico funciona como una fuente de energía independiente con cargas y descargas frecuentes. En modo de flotación garantiza que el dispositivo permanezca alimentado en caso de fallo de la fuente principal.
La batería garantiza más de 5 años de funcionamiento sin mantenimiento sin necesidad de rellenar el electrolito. Está equipada con válvulas de ventilación VRLA, que autorregulan la presión interna y aumentan la vida útil general y la seguridad frente a vibraciones y golpes.