Este cable SATA con pestaña metálica está diseñado para una conexión segura y estable de dispositivos de almacenamiento internos. Las pestañas metálicas mantienen firmemente los conectores en su lugar, reduciendo el riesgo de que se aflojen al manipular los componentes y mejorando la fiabilidad de todo el sistema.
La longitud corta de 30 cm es ideal para cajas más pequeñas o para un tendido de cableado limpio, lo que favorece un mejor flujo de aire. El cable es compatible con dispositivos SATA habituales, como SSD, HDD y unidades ópticas.