Mantenga su SSD M.2 a una temperatura óptima y sin pérdida de rendimiento. El disipador de aluminio con aletas transversales y marco metálico aumenta la superficie de disipación y, gracias a las almohadillas térmicas, enfría de forma eficaz unidades de una cara y de doble cara. El diseño compacto con altura total de 24 mm permite la instalación incluso en espacios reducidos, por ejemplo, en cajas con poca altura disponible sobre la ranura.
El disipador es compatible con ranuras M.2 (NGFF) en placas base y con adaptadores; admite módulos SATA (AHCI) y NVMe (PCIe) en formato 2280. Gracias a su construcción robusta y a la gran superficie de contacto, puede reducir las temperaturas hasta en 30 °C, lo que elimina el thermal throttling, estabiliza las velocidades y prolonga la vida útil del SSD.