El sensor PIR integrado enciende automáticamente la luminaria al detectar movimiento: ideal para accesos, caminos y entradas.
La potencia de 20 W y el flujo luminoso de 2000 lm en blanco neutro 4000 K proporcionan una iluminación clara y sin distorsiones del entorno.
La construcción robusta con protección IP65 resiste la lluvia y el polvo, por lo que la luminaria funciona de forma fiable durante todo el año.
El elegante aplique LED de pared con sensor PIR integrado garantiza una iluminación segura y cómoda de sus espacios exteriores. Gracias al alto flujo luminoso de 2000 lm y al blanco neutro de 4000 K, obtendrá una luz clara y natural para la orientación diaria y la seguridad.
La construcción resistente con protección IP65 protege contra la lluvia y el polvo, por lo que la luminaria es ideal para instalar en fachadas, bajo techados, junto a entradas o a lo largo de accesos para vehículos. El encendido automático por movimiento ahorra energía y tiempo: la luz solo se enciende cuando realmente la necesita.