El plástico ligero pero resistente utilizado en la fabricación de la cubierta garantiza un peso reducido (solo 6 g), lo que minimiza el impacto en el rendimiento del dron y permite un vuelo fluido y estable incluso durante maniobras exigentes. El producto de SUNNYLIFE no solo aísla y protege los componentes delicados del dispositivo, sino que también protege el entorno frente a colisiones no deseadas.
La instalación del protector de hélices SUNNYLIFE es rápida e intuitiva. No es necesario preocuparse por distinguir los lados: basta con adaptar la cubierta a los orificios del dron. Además, el producto es compatible con el tren de aterrizaje SUNNYLIFE LG865.