El adaptador USB 3.0 ofrece una velocidad 10 veces superior a la de USB 2.0, garantizando un mayor ancho de banda para una reproducción fluida en alta resolución. Funciona como una tarjeta gráfica externa alimentada por USB, lo que aporta la forma más sencilla de añadir al instante capacidades gráficas adicionales sin necesidad de abrir la carcasa del ordenador.