Esta lámpara consta de seis bolas caladas suspendidas en finas cuerdas, que brillan suavemente y reflejan la luz de los LED RGB integrados. Gracias a la alimentación solar no se necesitan cables ni pilas: es una solución ecológica y cómoda. El sensor crepuscular integrado enciende la luz automáticamente cuando cae la noche.
El producto es resistente a la humedad, lo que lo hace perfecto para uso exterior: en el jardín, la terraza, el balcón o el porche. Las bolas marroquíes se integran a la perfección en el entorno y crean una atmósfera inconfundible.