Botones separados para activar la bomba de aire y el generador de humo permiten elegir el método de prueba ideal sin cambiar configuraciones ni desconectar piezas.
El manómetro integrado (PSI) y el caudalímetro (LPM) con regulación garantizan el control de la presión y del volumen de humo y ayudan a estimar el tamaño de la fuga.
El chasis metálico, el gancho para colgar, la correa de velcro y las protecciones térmicas (sobrecalentamiento y congelación) garantizan un funcionamiento seguro y un trabajo cómodo.
El detector de fugas ANCEL S3000 reduce el tiempo de diagnóstico y minimiza sustituciones innecesarias de piezas. El humo denso y estable hace visibles incluso las microfugas sin desmontar componentes. Gracias a los botones independientes para la bomba de aire y el generador de humo, puedes elegir exactamente la prueba que requiere el sistema.
En el panel frontal encontrarás el manómetro (PSI) y el caudalímetro (LPM) con regulación continua del caudal. Un caudal estable indica estanqueidad, mientras que una caída o fluctuaciones alertan de una fuga y ayudan a estimar su tamaño. El cuerpo metálico compacto con gancho y correa de velcro facilita el trabajo en espacios reducidos; incluye indicador de nivel de aceite, protección contra sobrecalentamiento (>75 °C) y resistencia a las heladas (hasta −20 °C).
Principales ventajas:
- Dos modos de prueba: humo / aire
- Detección rápida de fugas en sistemas EVAP, admisión, turbo, EGR, combustible, refrigeración, escape y vacío
- Medición precisa gracias al manómetro y al caudalímetro con regulación
- Construcción resistente, protecciones térmicas y manejo sencillo
- Ahorro de tiempo y costes gracias a las pruebas sin desmontaje