La piedra de chamota absorbe la humedad y distribuye el calor de forma uniforme, para que consigas una base auténticamente crujiente como la de un horno.
El soporte de alambre con asas laterales facilita trasladar la piedra caliente del horno a la superficie de trabajo.
Además de pizza, en la piedra también puedes hornear galletas, panecillos o empanadillas rellenas con una base perfectamente cocida.
La piedra refractaria de chamota para pizza absorbe el exceso de humedad de la masa, gracias a lo cual la base queda crujiente por debajo y esponjosa por dentro. Hornear sobre chamota imita fielmente el entorno de un horno de pizza – ideal para el horno doméstico.
Incluye un resistente soporte de alambre en color plateado con prácticas asas para un transporte seguro. Calienta siempre la piedra de forma gradual: introdúcela en el horno frío y, tras el horneado, colócala sobre una base de madera. El mantenimiento es sencillo: lavado a mano, no apta para lavavajillas.