Con este juego preparará en un momento galletas vistosas, tartaletas, mini pasteles o galletas más grandes. Los moldes de acero con acabado antiadherente PTFE evitan que la masa se pegue o se rompa al desmoldar, para que sus creaciones queden siempre perfectamente formadas. El elegante oro champán, además, alegrará la vista de cualquier amante de la repostería.
Gracias a la conducción uniforme del calor, la repostería quedará siempre bien horneada, tanto si prepara muñecos de jengibre, galletas quebradas, mini cheesecakes o pequeños bizcochitos. Los moldes soportan horneado hasta 230 °C, puede congelarlos y, al terminar, introducirlos fácilmente en el lavavajillas.