Los niños apilan cinco piezas de colores del arcoíris desde la más grande hasta la más pequeña y practican la lógica y la paciencia.
El tamaño de las piezas encaja en la mano del niño; el apilado desarrolla el agarre y la coordinación mano–ojo.
La nubecita amigable y los colores vivos invitan al juego y desarrollan la imaginación y la percepción sensorial.
Este adorable rompecabezas con forma de arcoíris y nubecita es un juguete ideal como primera opción para el desarrollo de habilidades. Gracias a sus colores vivos, atrae de forma natural a los niños y los motiva a descubrir formas y tamaños. Al apilar los arcos, practican el agarre, la coordinación mano–ojo y la paciencia.
Las piezas resistentes se sujetan con facilidad y se apilan de manera segura. El juguete fomenta la percepción sensorial, el aprendizaje de los colores y las primeras ideas lógicas. La alegre nubecita con sonrisa aporta un ambiente lúdico al apilado y estimula la imaginación durante el juego libre.