Con este juguete innovador, los niños desarrollan la motricidad fina y la lógica. El laberinto motriz Bigjigs Baby no solo estimula la percepción visual de los niños, sino que también ayuda a reconocer colores y formas. Está fabricado con materiales de calidad procedentes de fuentes responsables y cumple las normas europeas de seguridad.
Perfecto para niños a partir de 12 meses, este laberinto es una herramienta excelente para el juego creativo y el aprendizaje.