El contraste del patrón ajedrezado crea la sensación de un remolino profundo que aporta un estilo único a cualquier espacio y capta la mirada de inmediato.
La base con acabado antideslizante mantiene el felpudo firmemente en su sitio tanto en baldosas como en suelos de madera, ideal para baño, recibidor y pasillo.
Funciona de maravilla como felpudo de entrada, pasillera para el corredor o alfombrilla decorativa en dormitorio o salón. Resiste la humedad y se limpia fácilmente.
La ilusión óptica que parece un “agujero en el suelo” transforma el recibidor, el baño, el pasillo e incluso la terraza en un lugar imposible de pasar por alto. El tamaño de 50 × 80 cm ofrece suficiente superficie para limpiar eficazmente la suciedad del calzado, mientras que su superficie suave garantiza comodidad al pisar.
Gracias al material impermeable y lavable y a la base antideslizante, el felpudo permanece estable en su sitio y soporta el uso diario. El mantenimiento es sencillo: basta con sacudir, aspirar o limpiar con un paño húmedo.