Extracción fácil del bizcocho horneado sin deformarlo gracias al cierre rápido y a la base extraíble.
Práctica tapa transparente con asa naranja que protege los postres y permite un transporte seguro y un almacenamiento higiénico.
El molde resiste temperaturas de hasta 230 °C y, con la tapa colocada, se puede guardar cómodamente en el frigorífico.
Descubra una ayuda fiable para hornear tartas, cheesecakes y pasteles. La construcción desmontable con cierre a presión y base extraíble garantiza que pueda sacar el bizcocho terminado sin dañar su forma. El revestimiento antiadherente granitado minimiza el riesgo de que se pegue y facilita la limpieza.
Incluye una tapa resistente con un asa cómoda, que protege los postres de resecarse y facilita su transporte y almacenamiento en el frigorífico. El molde es apto para hornos de gas y eléctricos y, gracias al acero de calidad con distribución uniforme del calor, garantiza un resultado perfecto en cada horneado.