Extracción fácil del postre terminado sin dañar su forma. Ideal para bases frágiles y cheesecakes.
Horneado con el mínimo de grasa, nada se pega y la limpieza se hace en un momento.
El acero al carbono conduce muy bien el calor y garantiza una masa horneada de forma uniforme en cada rincón.
El molde rectangular desmontable es una excelente opción para el horneado diario. El acero al carbono con acabado superficial tipo granito resiste temperaturas de hasta 230 °C, no absorbe olores y, gracias a su gran conductividad, distribuye el calor de manera uniforme. El borde desmontable y la base extraíble permiten sacar sin problemas incluso postres frágiles sin dañar su forma.
El molde es apto para hornos de gas y eléctricos y resulta útil para hornear cheesecakes, bases de bizcocho, tartas, pan de jengibre y también platos gratinados. El revestimiento antiadherente tipo granito minimiza la necesidad de grasa y facilita el mantenimiento: basta con pasar un paño húmedo o lavar suavemente a mano.
Dimensiones: internas 35 × 24 × 6,5 cm; externas 39 × 27,5 × 8,5 cm. Fabricación de calidad para una larga vida útil y un horneado cómodo tanto en casa como en ocasiones festivas.