El caldero y la tapa están fabricados en hierro fundido resistente, que acumula el calor de forma excelente y lo distribuye uniformemente. Gracias a ello, los platos se preparan de manera eficiente, se mantienen jugosos y adquieren el aroma intenso típico de la cocina al aire libre.
Tres patas sólidas garantizan la estabilidad del caldero al cocinar sobre el hogar, la parrilla o brasas ardientes. La construcción está diseñada para un uso cómodo al aire libre en el jardín, la casa de campo y durante el camping.
El caldero cuenta con un asa superior robusta para transportarlo y dos asas laterales más pequeñas para un manejo cómodo. La tapa con orificio de ventilación y tornillos de ajuste ayuda a mantener el calor y la humedad dentro del recipiente.
Descubra el encanto de la cocina al aire libre con el caldero de hierro fundido con patas, adecuado para cocer, guisar, asar y freír carne, verduras, goulash o sopas contundentes. Los platos preparados en hierro fundido conservan su jugosidad, aroma y un sabor auténtico que en una cocina convencional se logra solo con dificultad.
El caldero está fabricado en una resistente pieza de fundición negra que es resistente a altas temperaturas, acumula el calor durante mucho tiempo y lo transmite de forma uniforme a los alimentos. Tres patas estables permiten una colocación segura sobre el hogar o brasas ardientes, mientras que el asa robusta y las asas laterales facilitan la manipulación.
La tapa está equipada con un orificio de ventilación y dos tornillos para el ajuste, por lo que ayuda a mantener la temperatura y la humedad dentro del recipiente. Para una larga vida útil, lave el caldero después de cada uso, séquelo bien y úntelo ligeramente con grasa. No es apto para lavavajillas.