Cuatro capas revelan gradualmente nuevas imágenes y aumentan la dificultad de forma natural. Los niños encajan las piezas y aprenden paciencia y pensamiento lógico.
Los coloridos motivos de frutas y de la oruga favorecen el reconocimiento de formas y colores, ejercitan la coordinación ojo-mano y mejoran la concentración.
La madera resistente y los bordes redondeados garantizan un juego seguro para las pequeñas manos infantiles. Una opción ideal para la diversión diaria en casa y en la guardería.
Este puzzle de madera en capas, inspirado en la historia de La oruga muy hambrienta, guía a los niños en el montaje paso a paso. Cada capa aumenta la dificultad y aporta nuevas ilustraciones, gracias a las cuales los niños aprenden paciencia y pensamiento lógico.
Las piezas robustas de madera con bordes lisos y redondeados son seguras y agradables al tacto. El puzzle favorece la motricidad fina, la coordinación ojo-mano y la percepción de colores y formas, por lo que es ideal para preescolares a partir de 3 años.