El LED rojo parpadeante y el aro de LED IR crean la impresión de un sistema de cámaras real, que disuade eficazmente a posibles intrusos.
El cuerpo de ABS y la protección IP44 permiten el montaje en fachadas, bajo cubiertas o en zonas de entrada donde puede haber salpicaduras de agua y polvo.
La alimentación mediante 2 pilas AA en cada cámara ficticia garantiza un montaje fácil y flexible sin necesidad de instalaciones eléctricas.
Las cámaras ficticias tipo tubo están diseñadas para un uso universal en interiores y exteriores. Gracias a su construcción resistente de ABS y a la protección IP44, tienen un aspecto creíble y, al mismo tiempo, soportan condiciones exteriores habituales, como salpicaduras de agua o polvo bajo una cubierta. El LED rojo parpadeante imita fielmente el funcionamiento de una cámara real y aumenta la seguridad visible del inmueble.
La instalación es rápida e inalámbrica: cada cámara funciona con 2 pilas AA y puede fijarse a la pared o al techo en pocos minutos. Ideal para viviendas unifamiliares, pisos, empresas, almacenes, garajes, talleres, jardines y aparcamientos privados.