El sonajero de colores DETOA está diseñado para los primeros descubrimientos del mundo. Las bolitas de colores llaman la atención y la forma del sonajero se sujeta bien incluso por los niños más pequeños. El suave tintineo de la campanilla desarrolla el oído, mientras que manipular el sonajero favorece la coordinación ojo–mano y la motricidad fina.
La combinación de madera de calidad y metal garantiza una larga vida útil y una agradable sensación natural al tacto. El juguete es ligero, seguro y cumple los requisitos de la UE sobre seguridad de los juguetes. El práctico embalaje fijado a una tarjeta de cartón también es ideal como regalo.