Play-Doh Pequeño veterinario convierte la habitación infantil en una divertida consulta veterinaria. Los niños pueden arreglar el pelaje del perrito, examinarlo con el estetoscopio, utilizar la jeringa y crear con plastilina todo tipo de accesorios y originales estilos. El perrito puede sacar la lengua y, después de jugar, se puede guardar junto con los accesorios en el práctico transportín.
La plastilina Play-Doh está fabricada a base de ingredientes aprobados también para la elaboración de alimentos. No engrasa ni se pega a las manos y no deja marcas. Los distintos colores se pueden moldear y mezclar entre sí, lo que fomenta la creatividad y la destreza manual.
El precio corresponde a 1 paquete: set de juguete completo.