Un molde para bizcocho tipo bundt muy popular que no puede faltar en ninguna cocina checa. El acero al carbono de calidad garantiza una distribución uniforme del calor para una cocción perfecta, mientras que el revestimiento antiadherente permite un desmoldado fácil sin romper la masa.
El paquete incluye bandeja y una práctica tapa, que protege el postre durante el almacenamiento y el transporte. Así, el bizcocho no se reseca, no se pone duro y se mantiene sabroso por más tiempo. Ideal para hornear en familia, mesas festivas y caprichos de cada día.