Las paredes gruesas de hierro fundido mantienen y distribuyen el calor de forma uniforme. La comida se estofa lentamente, sin pegarse, con un sabor y aroma más intensos.
Las patas atornillables y el asa firme permiten colocar el caldero de forma segura en el hogar o colgarlo sobre la llama: en el jardín, en el camping o en la cabaña.
La gran capacidad de 8 l alimenta a la familia y a los amigos. Funciona genial en verano junto a la parrilla y en invierno junto al fuego: para gulasch, asados y sopas contundentes.
El caldero tradicional de hierro fundido de 8 l es ideal para cocinar al fuego, en la chimenea y en la parrilla. El hierro fundido macizo acumula y transmite el calor de forma uniforme desde el fondo hasta la tapa, de modo que la comida burbujea lentamente y adquiere un sabor intenso y auténtico. Las paredes gruesas evitan que se pegue y mantienen la temperatura durante mucho tiempo.
La construcción está diseñada para ofrecer la máxima versatilidad: puede colocar el caldero sobre un trípode atornillable con patas más estables, colgarlo del asa resistente sobre la llama o usarlo sin patas en una cocina de gas. La tapa pesada de hierro fundido con ventilación retiene el vapor y el aroma para que todo quede jugoso.
Incluye un conjunto de recetas prácticas: desde gulasch y “puntas” en el caldero hasta sopas contundentes de invierno. Empiece de inmediato y disfrute de cocinar en compañía junto al fuego.