El cuerpo de hierro fundido de paredes gruesas acumula y distribuye el calor de manera uniforme. La cocción se realiza lentamente y con suavidad – sin quemarse, con un sabor y aroma intensos.
Colóquelo en el trípode, cuélguelo sobre la hoguera o quite las patas y úselo en una cocina de gas. Un caldero – muchas posibilidades de cocción al aire libre y en casa.
Incluye tapa pesada con ventilación, trípode atornillable con patas más estables y un libro con 8 recetas probadas para un comienzo perfecto.
Cocine como antes – de forma sencilla, auténtica y con un resultado que no se puede imitar. El caldero de hierro fundido con paredes gruesas mantiene el calor en toda la superficie, desde el fondo hasta la tapa. La circulación del calor en el interior funciona como en un horno: lenta, estable y sin quemarse. La carne se deshace poco a poco y las verduras absorben todo el sabor del jugo de cocción.
Gracias a su construcción universal, puede colocarlo sobre un trípode estable, colgarlo sobre el fuego mediante el asa resistente o, tras desenroscar las patas, usarlo sobre una placa de gas. El esmalte interior facilita la limpieza y protege los ingredientes del contacto directo con el hierro fundido. La tapa pesada con orificio de ventilación mantiene el vapor y los aromas en el interior para un resultado jugoso.
Por qué le encantará: