Las piezas de distintos tamaños se apilan y se encajan unas dentro de otras, lo que favorece agarres precisos y la coordinación ojo–mano en los niños más pequeños.
Cuatro casitas arqueadas permiten construir túneles, portales o pequeñas escenas: la imaginación no tiene límites.
Los bordes lisos y redondeados, junto con los agradables colores cálidos, invitan a jugar y garantizan una sujeción cómoda incluso para manos pequeñas.
Este juguete motriz con forma de casita consta de cuatro piezas arqueadas que se pueden encajar unas dentro de otras o apilar una sobre otra. El diseño sencillo, los bordes redondeados y los tonos cálidos de la madera hacen de este juguete un complemento con estilo para la habitación infantil y también una excelente herramienta para desarrollar habilidades.
Gracias a sus elementos estables y fáciles de agarrar, los niños aprenden reconocimiento de colores, clasificación y percepción espacial. El juguete fomenta la concentración y la paciencia, y aporta mucha diversión al construir sus propias mini construcciones y casitas.