Las púas densas y con distintas inclinaciones impiden que las aves se posen, sin herirlas; una prevención ideal contra la suciedad y los daños.
La base con orificios pretaladrados permite la fijación con tornillos o mediante pegado en alféizares, cornisas, canalones o barandillas.
Cada tira de 50 cm contiene 36 púas y puede unirse fácilmente para crear líneas más largas según sea necesario.
Las prácticas púas antipalomas representan una forma no invasiva y humana de evitar que las aves se posen y aniden en lugares expuestos. Gracias a su base estrecha, son adecuadas para alféizares, cornisas, canalones, barandillas y marquesinas, y ayudan a mantener sus superficies limpias, sin excrementos ni suciedad.
La estructura con púas orientadas en múltiples direcciones crea una barrera eficaz que disuade a las aves de aterrizar sin hacerles daño. La instalación es rápida: los segmentos se pueden atornillar o pegar sobre distintos sustratos y, según se necesite, unir para formar tramos más largos.