Este juego universal de moldes es ideal para el horneado doméstico diario. La forma clásica con borde estriado aporta a sus postres un aspecto elegante y tradicional, tanto si prepara muffins, mini bábovky o tartaletas. La chapa estañada garantiza una excelente transferencia de calor para un horneado uniforme y resistencia con uso frecuente.
Los moldes son adecuados para masa quebrada y masa tipo bizcocho y se limpian fácilmente. Para obtener los mejores resultados, recomendamos antes del primer uso lavar, secar y engrasar la superficie interior. Gracias a la temperatura máxima de uso de 230 °C, son aptos para la mayoría de los hornos domésticos.