Las paredes transparentes de la trampa permiten comprobar al instante si el roedor ha sido capturado, sin necesidad de abrirla. Ahorra tiempo y aumenta la seguridad durante la manipulación.
El sensible mecanismo de activación cierra rápidamente la puerta cuando el roedor entra y evita de forma fiable que escape: una solución humanitaria y eficaz sin venenos.
El plástico resistente soporta un uso frecuente y permite lavarla fácilmente. Así podrá utilizar la trampa durante mucho tiempo en varios lugares según sea necesario.
Esta trampa humanitaria para ratones y ratas ofrece una forma segura y ética de controlar la población de roedores sin venenos. Gracias al mecanismo de cierre automático, la puerta se cierra de forma fiable después de que el animal entre e impide que escape. Su diseño transparente permite revisar el interior sin abrirla y agiliza tanto la manipulación como el traslado.
La trampa está fabricada en plástico resistente, apto para usos repetidos y fácil de lavar. Sus dimensiones compactas de 17 × 6,2 × 6,4 cm facilitan su colocación junto a paredes, cerca de fuentes de alimento o en pasos estrechos. El paquete de 2 unidades le ayudará a cubrir simultáneamente varias zonas de riesgo para obtener resultados más rápidos.