El corderito de Pascua recostado es una decoración atemporal que se convertirá en un símbolo destacado de la mesa festiva y de los arreglos primaverales. La elaboración de calidad en yeso, con un pintado cuidadoso, tiene un aspecto auténtico y aportará a tu interior el encanto tradicional de la Pascua.
Gracias a sus pequeñas dimensiones, se combina fácilmente con otros adornos y luce de maravilla en una cesta de Pascua, en una estantería o sobre una mesa puesta. El material resistente garantiza durabilidad y estabilidad, por lo que la decoración te dará alegría durante muchas temporadas.