El práctico termómetro analógico TFA es una solución ideal para el hogar, la oficina, la casa de campo o el balcón. Gracias a su sencilla instalación, se coloca fácilmente en el marco de una ventana o en la pared y tendrá una visión general de la temperatura en el interior y en el exterior. El diseño minimalista en color blanco no alterará el aspecto de ningún espacio.
El termómetro cubre un rango de -32 °C a +50 °C, por lo que detecta de forma fiable tanto las heladas como el calor veraniego. Gracias a su bajo peso y al plástico resistente, es adecuado para un uso prolongado sin necesidad de un mantenimiento exigente.