El elegante plato para maceta GLINKA combina el aspecto de la cerámica tradicional con la practicidad del plástico moderno. Gracias a su bajo peso y a su material resistente, es ideal para el uso diario en interior y exterior, donde protege las superficies del agua de riego y, al mismo tiempo, completa la estética de la maceta.
El tono terracota resulta natural y se combina fácilmente con macetas de la misma serie. El plato es resistente a las heladas y a las inclemencias del tiempo, por lo que puede utilizarse sin preocupaciones en el balcón, la terraza y el jardín. Gracias a su superficie lisa, se limpia y mantiene con facilidad.