Aspecto minimalista, máxima eficiencia
El acabado negro mate sin RGB encaja perfectamente en configuraciones elegantes y en cajas con paneles laterales sólidos. La superficie de contacto de la base, fresada con precisión y lisa, garantiza una transferencia de calor óptima del procesador al bloque del disipador.
Rendimiento bajo control
El ventilador de 120 mm con control PWM funciona en un amplio rango de revoluciones 600–2000 rpm, por lo que podrás ajustar fácilmente la relación ideal entre refrigeración y ruido. Gracias al flujo de 75 CFM puede refrigerar también cargas exigentes, manteniendo un nivel de ruido bajo alrededor de 28 dBA – ideal para jugar por la noche o trabajar.
Construcción inteligente y fácil instalación
Cuatro tubos de calor de cobre evacuan eficazmente el calor del procesador y las aletas de aluminio mejoran el flujo de aire. La altura del disipador es de solo 153 mm, por lo que es compatible con la mayoría de cajas ATX. En el paquete también encontrarás pasta térmica para un montaje rápido y limpio.