Esta criba estable es un ayudante imprescindible en cualquier obra. Gracias al marco resistente y a la malla de 10 mm, separarás fácil y rápidamente la arena fina de las piedras y otras impurezas. La criba de tamizado es adecuada para preparar mezclas de mayor calidad, capas de asiento y acabados finales.
Diseñada para cualquiera que necesite un material limpio y consistente: por la malla pasan los granos de arena y las piedras de hasta 10 mm de diámetro, mientras que las fracciones mayores quedan retenidas. Gracias a sus dimensiones óptimas 1000 × 800 mm, se maneja bien y sirve tanto para la obra como para el jardín.