Esta cerradura de embutir clásica es una opción ideal para puertas interiores comunes, donde se requiere una mecánica sencilla y duradera. La construcción sin engranajes garantiza un funcionamiento suave y una larga vida útil, mientras que el acabado zinc blanco protege contra la corrosión y el desgaste.
Gracias a su diseño universal, puede utilizarse en puertas derechas e izquierdas. La cerradura tiene una distancia entre ejes de 90 mm, una profundidad de embutido de 60 mm y está equipada con orificios para placas divididas, lo que facilita el montaje y la compatibilidad con la mayoría de manillas y herrajes.