El hidróxido de sodio (NaOH) es una materia prima química básica y fiable con un amplio espectro de usos en el hogar, el mantenimiento y el hobby. Reacciona de inmediato con las impurezas orgánicas, liberando el paso y eliminando el mal olor de los desagües. Gracias a su alta eficacia, basta una pequeña cantidad para lograr resultados rápidos.
Apto para: sifones de lavabos y fregaderos, bañeras, cabinas de ducha, urinarios, bidés, inodoros, desagües domésticos y varios tipos de tuberías. Con un uso correcto es eficaz, económico y fiable a largo plazo.
Recomendación de seguridad: Use guantes y gafas de protección; nunca lo mezcle con ácidos, lejías ni con otros limpiadores. Vierta siempre el hidróxido en el agua, nunca al revés.