El diseño plano cabe fácilmente en la tapa o en el bolsillo de la nevera portátil y permite apilar de forma eficiente varias placas sin limitar el espacio para los alimentos.
Solo hay que congelar la placa e introducirla en la nevera. Su construcción resistente con relleno para un frío duradero está lista para un uso repetido.
Encaja perfectamente en neveras portátiles estándar, incluidas las tapas con ranuras para placas. Mantiene los alimentos y bebidas frescos durante más tiempo en viajes y excursiones.
La placa refrigerante plana de 200 g es un complemento ideal para picnics, viajes y el uso diario en bolsas térmicas. Gracias a su perfil fino, cabe fácilmente incluso en compartimentos más pequeños y ayuda a mantener una temperatura baja de forma estable sin ocupar espacio innecesario.
Enfríe previamente las placas en el congelador y luego colóquelas en la nevera portátil. La construcción sólida y la distribución uniforme del frío contribuyen a que los alimentos y bebidas se mantengan frescos durante más tiempo. El producto está fabricado en la UE y cumple los requisitos habituales de seguridad y reutilización.