Un juguete, dos actividades favoritas: por un lado una tienda de juego, por el otro un teatro de marionetas. Los niños pueden cambiar rápidamente de escenario y así el juego no se vuelve aburrido.
El lado de teatro invita a contar historias, interpretar escenas e improvisar. Ayuda a desarrollar la creatividad, la expresión verbal y la capacidad de expresar emociones y comprenderlas.
¿Buscas un juguete que no se canse enseguida? El diseño de doble cara permite a los niños cambiar de escenario en un momento: por un lado abren su propio puesto de venta, por el otro montan un teatro de marionetas. Ideal para hermanos y amigos: cada uno puede elegir un papel y el juego evoluciona de forma natural.
Al jugar a la tienda, los niños practican comprar, vender y la “atención al cliente”, aprenden a acordar reglas, turnarse en los roles y entrenan situaciones cotidianas de la vida real. El lado de teatro, en cambio, fomenta la narración de historias y la expresión de emociones, lo que ayuda a desarrollar el vocabulario y la creatividad.
Principales ventajas: