La tapa para conducto de humos es la opción ideal para el cierre seguro y estético de un conducto de humos no utilizado. La chapa robusta de 1,5 mm de espesor aporta firmeza y estabilidad, mientras que la superficie negra combina fácilmente con la mayoría de instalaciones de chimeneas y estufas.
Gracias al diámetro preciso de 150 mm, la tapa encaja de forma segura en conductos estándar y ayuda a evitar la salida de humo, polvo y suciedad. La instalación sencilla ahorra tiempo y costes de mantenimiento.