Los sacos de malla son un material de embalaje probado y resistente para una amplia gama de usos. Gracias a su estructura de red permiten la circulación de aire, lo que ayuda a mantener el contenido en buen estado sin que se recaliente ni se humedezca. El tamaño 40 × 60 cm y el volumen para aprox. 10 kg los convierten en una opción práctica tanto para hogares como para usos profesionales.
Adecuado para verduras y frutas (patatas, cebollas, manzanas), pero también para leña para chimenea, trozos de leña o astillas. La variante sin atadura permite un método de cierre flexible según sus necesidades (brida, clip, etc.).