La brocha plana de pintura de 35 mm es una opción popular para uso doméstico y de bricolaje. Gracias a la combinación de cerdas sintéticas y naturales, distribuye uniformemente pinturas y barnices, garantiza bordes limpios y ayuda a conseguir un acabado liso sin marcas excesivas de cerdas.
El mango de madera con forma ergonómica se adapta bien a la mano, por lo que resulta cómodo trabajar con la brocha incluso durante sesiones de pintado más largas. La virola metálica estañada sujeta firmemente el haz de cerdas y aumenta la resistencia de la herramienta.