Un ayudante fiable para aficionados al bricolaje y profesionales. La brocha plana de 63 mm destaca por su agarre cómodo, el montaje de cerdas de calidad y el uso universal con distintos tipos de materiales de recubrimiento. Es perfecta para trazos precisos y fluidos y una distribución uniforme de la pintura sin marcas.
La mezcla de cerdas sintéticas y naturales garantiza una absorción y liberación óptimas de la pintura, lo que mejora la cobertura y reduce el goteo. El mango ergonómico de madera se adapta bien a la mano y la virola metálica estañada fija firmemente el haz de cerdas para una larga vida útil.