Este fertilizante natural con harina de diatomeas es una opción ideal para los amantes de los rododendros y las azaleas. Su composición rica en minerales aporta al suelo elementos importantes como dióxido de silicio, hierro, magnesio, calcio y otros, que favorecen un crecimiento saludable y hojas de un verde intenso. Gracias a la ausencia de nitrógeno, también es adecuado para la fertilización otoñal, cuando no desea estimular un crecimiento excesivo, sino más bien aumentar la resistencia y el buen estado de las plantas.
La harina de diatomeas actúa no solo como fertilizante, sino también como protección natural contra plagas y enfermedades. Puede utilizarse en parterres ornamentales, bajo arbustos y árboles, en hortalizas, en macetas y también en céspedes con tendencia a la aparición de musgo. El práctico envase de 1 kg se aplica fácilmente esparciéndolo o incorporándolo al suelo y es adecuado para un cuidado de larga duración.