Se acabaron los arañazos, marcas y hendiduras en el suelo. Las almohadillas de fieltro autoadhesivas son una solución ideal para proteger superficies de madera, vinilo, laminado y también de baldosa. Proporcionan un deslizamiento suave y una amortiguación eficaz del ruido al desplazar sillas y otros muebles.
Gracias a su aplicación sencilla, las pegarás en un momento: basta con limpiar y secar la superficie de apoyo de la pata del mueble y la almohadilla quedará perfectamente adherida. El diámetro universal de 30 mm y el color marrón neutro garantizan un aspecto discreto y un uso amplio tanto en el hogar como en la oficina.