El cortador de galletas con forma de corderito encantará a cualquiera que ame la repostería casera. La versión metálica de chapa estañada es firme, resistente y fácil de limpiar, por lo que es adecuada para un uso regular durante todo el año, desde pan de jengibre hasta galletas tipo Linzer.
Gracias a sus dimensiones de 7 × 6 × 1,6 cm, crearás piezas bien formadas con contornos nítidos. El cortador es genial para distintos tipos de masa y también hará felices a los niños al hornear juntos.