Este plato de servicio está diseñado para presentar los huevos de manera ordenada, normalmente cocidos duros o pasados por agua. El moldeado especializado (cuencos/orificios) ayuda a que cada huevo permanezca estable en su lugar, algo que apreciará tanto al servir como al llevarlo a la mesa.
El diámetro de 30 cm ofrece espacio suficiente para atender a varias personas y es adecuado tanto para desayunos cotidianos en casa como para ocasiones más festivas, por ejemplo una mesa de Pascua, un brunch o visitas.
Principales ventajas