El molde está fabricado en acero al carbono, que contribuye a una larga vida útil y ayuda a proteger el recipiente frente a deformaciones incluso con horneado regular.
El acabado superficial antiadherente facilita retirar con seguridad el pan o el bizcocho ya hecho y simplifica la limpieza posterior del molde.
La forma rectangular es excelente para hornear panes, budines y otros postres. Gracias a las dimensiones 31 × 11,5 × 7,5 cm obtendrás un resultado bonito, alto y horneado de manera uniforme.
Equipa tu cocina con un molde con el que podrás hornear pan clásico y postres caseros populares. La sólida construcción de acero al carbono está diseñada para que el molde mantenga la forma incluso con un uso frecuente y conduzca el calor de manera uniforme durante el horneado.
El acabado antiadherente aumenta la comodidad de uso: el pan o el bizcocho se despega mejor y el molde se limpia con mayor facilidad. Una gran elección para quien quiere un utensilio de horneado fiable para el día a día.